Bocaschi
- Autor/a de la tecnología
- Dra. Andrea Brechelt
- Institución que la publica
- RAP-AL · Republica Dominicana
- Documento fuente
- Manejo Ecológico del Suelo · 12-13-14-15 pág.
- Código de ficha
- 200541
Descripción de la tecnología:
El Bocaschi es un abono orgánico fermentado que, en comparación al compost, pasa por un proceso de descomposición más acelerado y se consigue el producto final más rápido. Para obtener un abono de buena calidad se utiliza una gran variedad de materiales orgánicos.
Materiales que se utilizan y sus características
- Carbón: mejora las características físicas del suelo con aireación, absorción de humedad y calor (energía). Su alto grado de porosidad beneficia la actividad macro y microbiológica de la tierra y es capaz de retener, filtrar y liberar gradualmente nutrientes útiles a las plantas, disminuyendo la pérdida y el lavado de los mismos en el suelo. Para facilitar el proceso, el material debe ser uniforme, de 1 pulgada de largo y media pulgada de diámetro, aproximadamente.
- Gallinaza: El estiércol o guano de gallinas es la principal fuente de nitrógeno y mejora la fertilidad del suelo aportando fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre y boro. La mejor gallinaza es de la cría de gallinas ponedoras bajo techo y con piso cubierto. También se puede utilizar cualquier otro tipo de estiércol.
- Cascarilla de arroz: facilita la aireación, absorción de humedad y el filtraje de nutrientes. Aumenta la actividad macro y microbiológica de la tierra y estimula el desarrollo del sistema radicular de las plantas. Es una fuente de sílice y favorece así la resistencia de las plantas contra plagas y enfermedades. Corrige la acidez del suelo y es una fuente constante de humus. Este material puede ocupar hasta un 33% del volumen de los ingredientes y es importante para controlar los excesos de humedad. Puede ser sustituida por cascarilla de café o pajas secas trituradas.
- Melaza de caña: es la principal fuente de energía para la fermentación de los abonos orgánicos. Multiplica la actividad microbiológica y es rica en potasio, calcio, magnesio y micronutrientes. Al aplicarla puede ser mezclada con el agua que se utiliza al inicio del proceso para mojar el montón.
- Levadura/tierra de bosque/ bocaschi: estas son las principales fuentes para inocular el abono con todos los microorganismos que se necesitan para iniciar la fermentación. Lo más recomendable es la utilización de una buena cantidad de bocaschi, de la preparación anterior, con una cantidad determinada de levadura para acelerar el proceso de fermentación en los primeros dos días. Puede ser levadura granulada que es más fácil de conservar.
- Tierra: por lo general ocupa cerca de 33% del volumen del abono. Ayuda en la homogeneidad física y ala distribución de la humedad en el material. Con su volumen aumenta la actividad microbiológica y ayuda a producir una buena fermentación. Retiene, filtra y libera gradualmente nutrientes a las plantas y fortalece así un desarrollo equilibrado del cultivo.
- Carbonato de calcio o cal agrícola: regula el pH durante el proceso de fermentación y también aporta, dependiendo de su origen, una buena cantidad de minerales.
- Agua: homogeniza la humedad de los diferentes materiales y fomenta las condiciones ideales para el proceso. El exceso o escasez de agua daña el éxito de una buena fermentación. Al apretar la mezcla con la mano no deberían salir gotas de agua entre los dedos, pero deberá formar un terrón quebradizo en la mano. Si se ha utilizado demasiada agua, se puede eliminar la humedad que sobra, aplicando más cascarilla de arroz.
La preparación de los abonos orgánicos fermentados se debe hacer en un local que esté protegido del sol, el viento y la lluvia. El piso debería ser de ladrillo o de cemento.
El proceso normalmente tiene una duración de 10 a 15 días.
Las cantidades de los diferentes materiales son los siguientes:
Ejemplo:
- 2 quintales de tierra
- 2 quintales de cascarilla de
- Arroz o de café
- 2 quintales de gallinaza (aves ponedoras)
- 1 quintal de carbón (partículas pequeñas)
- 10 libras de carbonato de calcio
- 10 libras de tierra negra o bocaschi terminado
- 1 litro de melaza.
- 100 gramos de levadura granulada
- Agua de acuerdo a la prueba del puñado y solamente una vez.
La preparación

Dibujo 1: La preparación del bocaschi (Fuente: Restrepo, J. 1996).
Después de determinar la cantidad que se quiere fabricar, hay que buscar todos los materiales en cantidades suficientes para la preparación del abono.
La preparación se realiza en 3 pasos:
Colocación en capas:
- Capa 1 Cascarilla de arroz
- Capa 2 Tierra
- Capa 3 Gallinaza (Guano de gallina)
- Capa 4 Carbón
- Capa 5 Pulidura de arroz
- Capa 6 Cal agrícola
- Capa 7 Levadura
Se moja el montón con suficiente agua después de terminar cada capa aplicando al mismo tiempo la melaza.
Mezcla de los diferentes materiales: Con una pala se mueve ahora el material de las capas para formar un montón homogéneo, mezclando todo bien y controlando de nuevo la humedad. Una vez terminada la mezcla se extiende la masa en el piso, de tal forma que la altura del montón no tenga más de 50 centímetros. Para acelerar la fermentación se puede tapar el montón con sacos de fibras vegetales los primeros 3 días del proceso.
Fermentación del material: La temperatura de la mezcla se debe controlar todos los días con un termómetro. No es recomendable que la temperatura sobrepase los 50° C. Si sobrepasa esta temperatura, especialmente en los primeros días, hay que voltear el montón hasta dos veces por día (en la mañana y en la tarde). A partir del tercer día se puede empezar a reducir la altura de la pila hasta llegar a 20 centímetros (el octavo día) y así mantener la temperatura baja y más estable. Por tanto solamente es necesario revolverlo una vez al día. Entre los 12 y los 15 días el abono ya ha logrado su maduración y su temperatura es igual a la temperatura ambiente, su color es gris claro, queda seco con un aspecto de polvo arenoso y de consistencia suelta. Así se puede guardar hasta dos meses en un lugar seco, fresco y oscuro.
La aplicación
Al terminar la fermentación el abono estable puede ser utilizado en todos los cultivos. La época, la cantidad y la forma de la aplicación del bocaschi es muy variable.
En viveros para los germinadores se puede preparar una mezcla de tierra con bocaschi curtido y carbón pulverizado (Relación tierra: bocaschi = 90 a 60: 10 a 40). La cantidad de carbón es según disponibilidad, pero por lo general no sobrepasa un 5 % del bocaschi.
Tierra seleccionada |
Bocaschi con carbón pulverizado |
Mezclas comunes para producir hortalizas de hojas, |
|
80 % hasta 90 % |
10 % hasta 20 % |
Mezclas comunes para producir hortalizas de |
|
60 % hasta 70 % |
40 % hasta 30% |
En la agricultura se utiliza este abono según el tipo de suelo y el cultivo. Algunos ejemplos para la utilización de este abono son:
- Abonando directamente en el fondo del hoyo durante el transplante del cultivo, cubriendo el abono con un poco de tierra.
- Abonando a los lados de las plántulas cuando las hortalizas ya estén establecidas para darles una segunda y tercera fertilización.
- Abonando en el surco durante la siembra directa donde se establece el cultivo (zanahorias, cilantro, etc.).
La cantidad recomendada a aplicar depende del cultivo, el clima y el suelo. Como promedio se puede recomendar lo siguiente:
Hortalizas de hojas |
30 gramos/planta |
Hortalizas de cabeza y tubérculos |
80 gramos/planta |
Pimentón y tomate |
Hasta 100 gramos/planta |
De todas maneras hay que cubrir el abono con tierra inmediatamente después de la aplicación, para que no pierda sus buenos efectos.
Posibles problemas en la preparación
El proceso de fermentación puede ser afectado negativamente por las siguientes razones:
- Uso de estiércoles muy lavados por las lluvias y expuestos al sol.
- Uso de estiércoles con mucha tierra o cascarilla de arroz.
- Presencia de antibióticos y coccidiostáticos en los estiércoles.
- Presencia de residuos de plaguicidas en los materiales utilizados.
- Exceso de humedad.
- Desequilibrio entre las proporciones de los ingredientes utilizados.
- Falta de uniformidad en la mezcla.
- Exposición al viento, sol y lluvias.