Bioabono de praderas
- Autor/a de la tecnología
- Borrero, C.A.
- Institución que la publica
- INFOAGRO · Colombia
- Documento fuente
- Ver documento original
- Síntesis elaborada por
- Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
- Código de ficha
- 200013
Es un biofertilizante líquido obtenido a partir de la acción de microorganismos del rumen de los bovinos, actuando sobre un material inorgánico, aportando al suelo minerales como calcio, fósforo y magnesio. La utilización de este bioabono, especialmente en potreros de suelos ácidos y de baja fertilidad, ayuda al mejoramiento de sus condiciones físicas, químicas y biológicas. Cuando se emplea junto con otros abonos orgánicos y asociado con Caldo Microbiano y Caldo Súper 4, mejora sustancialmente la calidad de los pastos y favorece las mezclas con leguminosas. Cuando se acompaña de un manejo adecuado de potreros, aumenta los rendimientos en pasto, leche y carne.
Insumos.
Un barril plástico de 55 galones de boca ancha, con tapadera y muy limpio.
125 libras de estiércol fresco, proveniente de vacas sanas.
2.2 libras de cal dolomítica.
2.2 libras de melaza o miel de purga.
1 saco de calfos o Escoria Thomas.
1 vasito (200cc) de Caldo Microbiano de Rizofora.
55 galones de agua limpia, que no sea de acueducto porque tiene cloro.
1 árbol nativo, sano y frondoso.
Preparación.
Al barril agregue 20 galones de agua limpia, las 125 libras de estiércol y las 2.2 libras de melaza o miel de purga. Revuelva bien con un palo limpio.
Al día siguiente agregue la cal dolomítica y revuelva bien con un palo limpio.
Cinco días después, agregue 60 libras de calfos y 10 galones de agua. Revuelva bien con un palo limpio.
Dos días más tarde, agregue un vasito (200cc) de Caldo Microbiano. Revuelva bien con un palo limpio.
Al día siguiente agregue el agua limpia que se necesita para completar el volumen total de la caneca.
Revuelva diariamente por quince días, al cabo de los cuales podrá usar el bioabono.