FUNDESYRAM
Tecnologías Apropiadas

Bio fertilizantes

Autor/a de la tecnología
INIFAP, SAGARPA
Institución que la publica
INIFAP, SAGARPA., Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. · México
Documento fuente
Tecnologías de Mitigación · 5 pág.
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
500039

Los biofertilizantes son productos con base en bacterias y hongos, que viven en asociación o simbiosis con las plantas y ayudan a su proceso natural de nutrición, fijando el nitrógeno de la atmósfera; asimismo, contribuyen extrayendo nutrientes del suelo como fósforo, potasio y azufre, cediéndolo a las plantas para su desarrollo y producción. Estos productos biotecnológicos han probado su efectividad en diversos cultivos agrícolas en México, como maíz de temporal, chile, jitomate, cebolla, cebada maltera y papa, entre otros.

La fertilidad de los suelos está relacionada con dos elementos: la cantidad de nutrientes y la capacidad de asimilación de los mismos por la planta. Pueden existir nutrientes abundantes en el suelo pero éstos pueden estar en formas que no son fácilmente asimilables por las plantas.

En este caso hay una función muy importante de los biofertilizantes que es precisamente hacer que los nutrientes que no están en una forma asimilable, sean aprovechables por las plantas.

La generación de bio-inoculantes y tecnologías creados recientemente por investigadores del INIFAP para reducir el empleo de fertilizantes químicos en diferentes cultivos agrícolas demostraron la posibilidad de reducir en un 50% la fertilización química en maíz de temporal y aumentar en por lo menos un 30% los rendimientos de otros cultivos como chile, papa y jitomate mediante el uso de los biofertilizantes bacterianos desarrollados.

Los estudios comenzaron a partir de 1999 apoyados inicialmente por el Programa Nacional de Biofertilizantes del Gobierno Federal. Posteriormente, el INIFAP desarrolló diversas evaluaciones en campo del efecto de inocultantes microbianos, micorrizas y Azospirillum, sobre la productividad de cultivos básicos en nuestro país.

Ante el incremento en los precios de los fertilizantes químicos, los biofertilizantes representan una alternativa en la producción de granos y, sobre todo, para los agricultores que no fertilizan o lo hacen en pequeñas cantidades.

La ventaja de utilizarlos es que llegan a aportar 20% del nitrógeno que requieren los cereales y hasta 70% de las necesidades en leguminosas; además, permiten que disminuya el uso de los fertilizantes minerales entre 20 y 40%, son de bajo costo y de fácil aplicación.

Está demostrado que propician altos rendimientos en los cultivos cuando se combinan con algunas cantidades de otros fertilizantes, abonos orgánicos y abonos verdes.

Entre las bacterias más utilizadas en los biofertilizantes está la Azospirillum brasilense, que tiene la capacidad de fijar nitrógeno del medio ambiente y beneficiar a cultivos como trigo, maíz, sorgo, arroz, cebada, avena, café y cítricos.

La bacteria Rhizobium etli es tres veces más fijadora de nitrógeno que otros Rhizobium en el cultivo de frijol.

Entre los hongos se utiliza a la micorriza del género Glomus intraradices, que establece una asociación con las raíces de la planta y es capaz de absorber y transferir los principales nutrientes en las plantas

En México, esta promisoria tecnología ha permitido desarrollar la fabricación de biofertilizantes por empresas privadas, instituciones de investigación y por los gobiernos de algunas entidades, ya que aparte de dar más viabilidad a la producción de granos, es una práctica no contaminante.

Tan sólo el INIFAP ha producido este año más de un millón de dosis de biofertilizantes para su aplicación en igual número de hectáreas; y tiene la meta de llegar a producir 2 millones anuales de dosis antes del año 2012