FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Base científica para alimentar un huerto orgánico.

Autor/a de la tecnología
Francisco Gabriel Ortiz Cuara
Institución que la publica
METROCERT · Mexico
Código de ficha
301008
Descripción de la tecnología:

La alimentación de la planta, es sin lugar a dudas, el aspecto que el agricultor más debe cuidar en una producción agrícola orgánica, ya que al igual que en los demás seres vivos (incluidos los humanos), una buena alimentación permitirá plantas fuertes y con la capacidad de defenderse de plagas y enfermedades y obviamente se reflejará en la cantidad y calidad de los frutos que produzca. Pero ¿Qué forma una planta y que es lo que debemos cuidar como alimentación? Como se puede ver en el siguiente cuadro, si agarramos una planta y la quemamos, se puede ver que “la mayor parte de los componentes de una planta son el agua y el bióxido de carbono”, elementos que en algunas plantas marinas llegan a formar el 99% de los compuestos de la planta, por lo que resulta fundamental entender que la mayor parte de la alimentación de las plantas del planeta provienen del agua de lluvia y del bióxido de carbono presente en la atmosfera.

PLANTA

Azucares, Proteínas, Grasas, Ácidos Nucleicos

100 %

AGUA + BIOXIDO DE CARBONO

H2O + CO2 .

96 %

MINERALES OBTENIDOS DEL SUELO

N, P, K, Zn, B, Mg, Ca, Mn, Cu, Al, Se, Si, Na, Ni, Mo, etc.

4 %

La conclusión de la grafica anterior es clara, el agua es el elemento más importante por el que un agricultor debe preocuparse y asegura que nunca falte en su cultivo de manera adecuada, teniendo en cuenta por supuesto que es tan malo la falta como el exceso de agua. Del bióxido de carbono no tenemos por que preocuparnos, ya que se encuentra en suficiente cantidad en todo el planeta y ahora con el incremento de las cantidades de gases de invernadero en el planeta, los seres más beneficiados de este fenómeno, serán sin lugar a duda las plantas.

Graficando los datos anteriores obtenemos que en color claro se muestra la importancia del agua y el bióxido de carbono en comparación con la cantidad de minerales obtenidos del suelo que se observan en color obscuro.

Siguiendo con el otro 4% de los minerales que alimentan a la planta, en el cuadro siguiente, se puede ver los porcentajes de los elementos que la planta obtiene del suelo y que se observan en mayor cantidad en las plantas y por encontrarse en mayor cantidad que otros minerales, se les conoce como macroelementos.

Macronutrientes

Símbolo

3.6%

Nitrógeno

N

1.5

Potasio

K

1

Calcio

Ca

0.5

Magnesio

Mg

0.2

Fósforo

P

0.2

Azufre

S

0.1

Silicio

Si

0.1

Algunos de los microelementos, se encuentran enlistados en el siguiente cuadro y cabe mencionar que faltan muchos estudios para determinar el papel y la importancia de todos y cada uno de ellos por muy pequeña que sea la cantidad que de estos exista en la planta.

Micronutrientes

símbolo

0.3 %

Cloro

Cl

0.1

Hierro

Fe

0.1

Boro

B

0.02

Manganeso

Mn

0.05

Sodio

Na

0.01

Zinc

Zn

0.02

Cobre

Cu

0.006

Níquel

Ni

0.0001

Molibdeno

Mo

0.0001

Hasta aquí se puede ver los compuestos y las cantidades de estos compuestos en la planta, pero falta ver la más extraordinaria característica de las plantas. Las plantas son ORGANISMOS AUTOTROFOS FOTOSINTÉTICOS, lo que significa que producen sus propios alimentos a partir de materiales inorgánicos que las hace ser las productoras de compuestos orgánicos, a diferencia de los herbívoros, los carnívoros y todos los organismos que degradan la materia orgánica y que dependemos de las plantas para nuestra alimentación y solo transformamos lo que comemos en compuestos que como organismos necesitamos para vivir. Pero ¿En que consiste esta transformación?.

Las plantas son organismos
AUTOTROFOS FOTOSINTÉTICOS, producen su propio alimento usando la luz como fuente de energía, CO2 de la atmósfera y minerales y agua del suelo.

Como se muestra en el cuadro anterior, las plantas producen azucares (fuente de energía de los seres vivos) a partir del bióxido de carbono y el agua, utilizando la luz del sol como fuente de energía y en el proceso se libera oxígeno, que también utilizamos para respirar, que es un beneficio adicional que obtenemos de las plantas.

Posteriormente viene un proceso de transformación de los azucares en proteínas, lípidos, ácidos nucleicos, y demás moléculas necesarias para la vida y que es en donde se agregan los minerales que se obtienen del suelo, pero

¿Cual es el origen de estos minerales?
Los minerales del suelo provienen de 2 orígenes posibles, el primero y que actualmente genera la mayor cantidad de alimento para las plantas, es la degradación de la materia orgánica (seres vivos al morir) hasta la obtención de humus, que es cuando la materia orgánica se ha degradado al máximo, es decir que los azucares, proteínas y lípidos, de los que nos alimentamos toda la cadena alimenticia, han sido reducidos a minerales nuevamente.
El segundo proceso aunque más antiguo, requiere de mayor tiempo, y es la extracción de los minerales de la roca (imposibles de obtener para las raíces) por medio de microorganismos que transforman las rocas en minerales utilizables por las plantas y que se puede comprobar por la simbiosis que existe en los líquenes, en donde hay una asociación entre un hongo y una planta que pueden obtener sus requerimientos alimenticios directamente de las rocas, cortezas de árboles, paredes, etc.

Alimentación mineral de la planta
Existen 2 formas de conseguir minerales para las plantas.


1. Humus. Se obtiene de la degradación de la materia orgánica por medio de los insectos, ácaros, lombrices y microorganismos del suelo.

2. Ceniza volcánica.
Que trabajada por los microorganismos se vuelve alimento para las plantas.

El alemán Julius Hensel, hace más de cien años, escribió el libro “panes de piedra”1, en el que propone como alternativa al uso de los agroquímicos, el moler roca hasta lograr pulverizar lo más posible la roca (ahora conocida como harina de roca) y de esta manera proveer de minerales a los cultivos. La idea fue bloqueada por la industria agroindustrial, pero ha renacido y aunque no se ha investigado por parte de los institutos de investigación, cualquiera que haya visto crecer la hierba en los baldíos en donde se ha dejado abandonada arena de construcción se dará cuenta de que la teoría es cierta. Hoy en día, se habla de fermentar la harina de roca, tratando de hacerla más soluble y asimilable para la planta. La verdad es que hay todo por investigar sobre este tema.

El elemento que escapa a este proceso de mineralización, es el Nitrógeno, que no se encuentra en las rocas y que en forma natural se encuentra formando el 80% de la atmósfera (ya que es un gas) y sin embargo a pesar de ser tan abundante en la atmósfera, solo algunas pocas bacterias y las tormentas con rayos, tienen la capacidad de fijar el Nitrógeno, los demás seres vivos dependemos de estas bacterias que generalmente viven en simbiosis con las raíces de las plantas para obtener el nitrógeno necesario para la vida. Afortunadamente, el nitrógeno es posible obtenerlo por medio de las compostas, el uso de los abonos, que generalmente tiene incluidas las deyecciones del ganado que es una fuente abundante de nitrógeno, siendo de importancia, protegerlo de la lluvia abundante, ya que es fácilmente soluble en el agua por encontrarse en forma de sal (nitratos, nitritos y amonio). Ya hemos revisado la existencia de los minerales en el suelo, pero ¿cómo se da la adsorción por medio de las raíces?

existen 3 requisitos para que una
planta pueda obtener los minerales, la primera es que existan los minerales en cantidad suficiente, para lo cual, es necesario adicionar de 20 a 30 toneladas de materia orgánica por hectárea por año(abono orgánico, composta, lombricompostas, abonos verdes, etc.), y sin rebasar los 170 kilogramos de nitrógeno que son permitidos en un huerto orgánico, la regla que se debe utilizar para saber que tipo de materia orgánica utilizar es que mientras más variado sea el origen de la materia orgánica, mejor será la composta, es decir que la mejor composta es la que tiene mayor número de ingredientes.

Equilibrio en los minerales que componen la materia orgánica, el cual se logra en forma natural, ya que la mayor parte de los seres vivos, (al igual que la planta), contenemos en general los mismos minerales y en proporciones parecidas, por lo que al degradar la materia orgánica, se conserva mas o menos el balance de nutrientes presentes en las compostas.

Finalmente, el tercer requisito, es que existan los microorganismos en el suelo, que trabajan en simbiosis, (cuando 2 especies se benefician mutuamente de existir en forma conjunta) y que los hay en gran cantidad, los más estudiados son las microrrizas, las bacterias fijadoras de nitrógeno, bacterias que liberan ácidos que vuelven asimilable el fósforo, bacterias y hongos que impiden el desarrollo de enfermedades de la raíz, bacterias y hongos que obtienen minerales de difícil adsorción y se lo dan a la planta, etc. Pero y ¿que da la planta a cambio?, pues a cambio la planta libera por las raíces azucares y aminoácidos que sirven de alimento a todos estos microorganismos y que difícilmente pueden vivir en el suelo ausencia de las raíces.

Ahora, se presenta una lista de las principales formas de alimentación orgánica y cabe mencionar que cada una tiene sus ventajas y desventajas, por lo que será decisión del productor cual utilizar o que combinaciones utilizar de acuerdo a los recursos de su región y por supuesto del presupuesto con el que cuente.