FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

Bancos forrajeros combinado con arboles

Autor/a de la tecnología
J.Beer, M.Ibrahim, E.Somarriba, A.Barrance, R.Leakey
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Código de ficha
700026

Bancos forrajeros de leñosas perennes
Los bancos forrajeros son pequeñas plantaciones en las cuales las leñosas perennes y/o las forrajeras herbáceas se cultivan en un bloque compacto, a alta densidad, con el fin de mejorar la dieta de animales especialmente en la estación seca.

¿Cuándo usar bancos forrajeros?
Cuando hay una necesidad de suplementar la alimentación animal, especialmente de los rumiantes, los bancos forrajeros son una buena alternativa o son complementarios al uso de concentrados. Son usados principalmente para producir forraje de alta calidad; es decir con alto contenido de proteína y fácil digestión. Este suplemento es especialmente importante al final de la estación seca en la vertiente Pacífica de América Central cuando los pastos secos y rastrojos son escasos, y de muy mala calidad alimentaria; i.e., tienen altos contenidos de fibra y baja digestibilidad.

Los bancos forrajeros son clasificados como sistemas silvopastoriles porque existen muchas interacciones
entre los componentes arbóreos en el banco forrajero y los herbáceos en los pastos adyacentes:

  • una alta cantidad de nutrientes consumidos por los animales en el banco forrajero es movilizada hacia los pastos
  • la cantidad de forraje que aprovechan los animales en el banco depende en parte en la producción y calidad del pasto asociado;
  • cuando los animales son suplementados con materiales ricos en proteína pueden digerir y por lo tanto comer más pasto seco de mala calidad;
  • mucho estiércol se queda dentro de los bancos forrajeros.


¿Cómo deben ser los bancos forrajeros?

Se puede utilizar las leñosas perennes en callejones con forrajeras herbáceas intercaladas. Estas hileras pueden ser forrajeras o barreras vivas para control de erosión, cuyas hojas se cortan y acarrean como suplemento alimenticio del ganado estabulado. La distancia de plantación depende del método de utilización y de las especies. Bajom sistemas de corta y acarreo se puede plantar hasta densidades de 20,000 a 25,000 plantas/ha (p. ej., Leucaena leucocephala y Gliricidia sepium a 1 x 0.5 m o 1 x 0.4 m), e incluso a densidades aún más altas (hasta 50,000 plantas/ha para especies como Morus alba, Malvaviscus arboreus y Trichantera gigantea). Bajo pastoreo, los árboles se establecen en menores densidades (p. ej., 10,000 a 12,500 plantas/ha [2 x 0.5 a 2 x 0.4 m]) para permitir el acceso de los animales a ramonear el forraje; densidades más altas limitan la selección y uso del banco forrajero por el animal. En sistemas bajo pastoreo, sin embargo, una solución para aumentar la densidad y por tanto la producción de forraje, a la vez que reduciendo el daño a los árboles causado por el pastoreo y el pisoteo, es la plantación de árboles y arbustos en doble hilera cada 2.25 metros (1 m entre los árboles de las dos hileras). Esto produce espaciamientos de 1.625 x 0.5 m a 1.625 x 0.4 m, con densidades de hasta 12307 ó 15384 árboles por ha (ver Figura a la derecha). En sistemas de pastoreo no se recomiendan las hileras continuas, ya que los animales se mueven en forma repetida a lo largo de una sola hilera, aumentando la compactación del suelo. Se recomienda dejar espacios ocasionales dentro de cada hilera (1.75 m) para permitir que los animales se movilicen en el potrero con mucha facilidad. Esto también permite a los animales seleccionar forraje de alta calidad.