FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Autocompatibilidad Y Efecto En El Cultivo Posterior

Autor/a de la tecnología
Enrique Kolmans Darwin Vásquez
Institución que la publica
ACTAF · Cuba
Documento fuente
Manual de agricultura ecológica · 42 - 43 pág.
Código de ficha
301102

Los cultivos autocompatibles son aquellos que bajo condiciones de fertilidad y manejo normales pueden ser cultivados varias veces seguidas, sin que ello produzca mermas en los rendimientos. Las condiciones ambientales influyen en el grado de compatibilidad que fluctúa desde una buena compatibilidad hasta la incompatibilidad consigo misma.

No es posible dar una receta de valor general. Para las consideraciones de rotación y asociación, es necesario tomar en cuenta todos los factores de producción basados en la práctica y experiencias locales.
Muchos agricultores viejos y tradicionales saben de los grados de compatibilidad y autocompatibilidad, por lo que es importante tomar en cuenta estos conocimientos.

A continuación en el siguiente recuadro, se dan algunos ejemplos de rotaciones de cultivos que no deben ser tomados como referencia rígida, sino más bien como una idea de las diversas posibilidades que hay y que muestran algunos ejemplos de autocompatibilidad y efectos en cultivos posteriores.

Las condiciones climatológicas también deben ser consideradas. Por ejemplo, en zonas de regular precipitación, un cultivo forrajero de varios años de duración como cultivo previo, no genera efectos negativos para el cultivo posterior, pero en zonas secas es posible que los cultivos forrajeros de gran requerimiento de humedad, como la alfalfa u otros cultivos intermedios de corta duración, con gran volumen de biomasa no dejen las suficientes reservas de agua en el suelo. Esta situación obliga a buscar cultivos posteriores que tengan bajas exigencias de humedad durante su primer período vegetativo.
Los cultivos de gran desarrollo radicular y de biomasa, mantienen y hasta elevan el nivel de materia orgánica del suelo. Por ello, en función de su biomasa, los cultivos pueden clasificarse como generadores o consumidores de materia orgánica y que dentro de una rotación adecuada de cultivos deberán necesariamente sucederse. De acuerdo con estos criterios deben asociarse los cultivos.

Las mayores cantidades de residuos se logran con cultivos forrajeros de larga duración, pero también con la entre siembra de cultivos de leguminosas, como frijol terciopelo, canavalia o dólico. Una alta producción de raíces incrementa la estabilidad de la estructura migajón así como también la capacidad de retención de humedad y de nutrientes. Las mezclas forrajeras como por ejemplo alfalfa + trébol + gramíneas tienen esta propiedad.