FUNDESYRAM
Manejo Pecuario

Aseos y arreos de os animales

Institución que la publica
FAO
Código de ficha
400323

Descripción de la tecnología:

El aseo es la limpieza y cepillado del pelo de los animales; ayuda a mantenerlos sanos y a prevenir problemas en la piel.
Los arreos constituyen el utillaje empleado en los animales para poder montarlos (la llamada guarnicion) o conducirlos (los cabestrillos
o arneses).

Objetivos de esta lección
Estudiando esta lección sabrá:

  1. Asear a los animales.
  2. Cuidar los animales mojados.
  3. Conocer los arneses y las guarniciones que deben emplearse.
  4. Prevenir las heridas originadas por un mal ajuste de los arreos.

Aseo (cepillado) de los equinos
Los animales deben ser aseados a diario. Para quitarles el pelo suelto y la suciedad de la piel se emplea un cepillo manual duro (cepillo corporal). Después de dos o tres pasadas con el cepillo, la suciedad y el pelo se retiran del cepillo pasándolo por un peine metálico (almohaza). Es importante eliminar el barro y la suciedad de las patas para que no se presenten dermatitis. Los cascos deben examinarse a diario y limpiarse con un gancho para cascos.
Los animales deben ser aseados ligeramente antes de enjaezarlos para evitar que la suciedad se sitúe debajo de los arneses y cause problemas en la piel.



Cuidado de los animales mojados
Cuando un animal llega al establo empapado de sudor, lluvia o nieve, debe ser secado inmediatamente o caerá enfermo. Debe eliminarse el agua de la capa de pelo utilizando un rascador metálico de mango que se aplica al animal en dirección supero-inferior. También se puede quitar el agua con un puñado de paja o heno que se retuerce para darle una forma curvada y que se pasa de arriba abajo por todo el cuerpo. Para secarlo y frotarlo se necesita más paja, trapos o una manta vieja.

Arneses de los animales de trabajo
Quando se emplean los animales para trabajos de tiro deben llevar arneses. Los mulos, asnos y caballos necesitan colleras para tirar de los instrumentos agrícolas y carros. Los caballos también pueden arrastrar pesos mediante una cincha pectoral. Los mulos y asnos pueden transportar cargas de hasta 100 kg y arrestar carros de 300 kg. Los caballos son más fuertes y pueden tirar de cargas más pesadas, pero son más difíciles de entrenar para el trabajo. Las colleras, cinchas y bridas (arneses de la cabeza) deben estar perfectamente adaptados, evitándose que rocen a los animales.

Guarniciones
Los arreos deben adaptarse perfectamente y no presentar bordes rígidos ni duros que puedan rozar al animal. Se recomienda colocar debajo de la albarda una manta, sobre todo en tiempo caluroso, ya que el tejido de algodón absorberá el sudor.
Después de un paseo, cuando el animal está caliente y sudoroso, debe aflojársele de inmediato la cincha, pero dejando la silla en su lugar varios minutos hasta que se enfríe el animal.

Heridas producidas por arreos mal ajustados
Albardas, colleras, trabas y cinchas mal ajustas dan lugar a heridas que pueden terminar en úlceras. Una albarda mal adaptada produce úlceras del asiento y una cincha mal ajustada da lugar a rozaduras de la cincha. Se desprende el pelo por el roce y se produce una herida que puede infectarse.
Todos los arneses o arreos deben mantenerse limpios y al colocárselos al animal hay que procurar adaptárselos y ajustarlos bien para que no le rocen y no le produzcan pliegues en la piel debajo de las cinchas.
Para tratar las úlceras o rozaduras que se producen es necesario tener a reposo al animal y tratar las heridas limpiándolas y cubriéndolas con tintura de yodo o solución de Dettol.


Recuerde que la falta de cuidado y el empleo de arneses o arreos que se ajusten mal puede originar la pérdida la capacidad del animal para el trabajo.