Árboles dispersos en campos agrícolas
- Autor/a de la tecnología
- J.Beer, M.Ibrahim, E.Somarriba, A.Barrance, R.Leakey
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 235-236 pág.
- Código de ficha
- 700025
Los potreros y campos agrícolas en América Central normalmente contienen árboles dispersos. Los agricultores mantienen estos árboles por sus productos y servicios y porque su manejo es barato y fácil. Sin embargo, algunas especies se pueden convertir en invasoras y causar severos daños económicos a la producción, como ha sucedido con el marabú (Dichrostachys cinerea) en Cuba. A veces estos árboles son remanentes del bosque original y han sido conservados para dar, por ejemplo, sombra en el potrero o porque se piensa aprovechar la madera en el futuro. En ocasiones estos árboles son verdaderos fósiles vivientes incapaces de reproducirse en las actuales condiciones del campo de cultivo y por lo tanto es necesario convencer a los agricultores de plantar árboles que poco a poco reemplacen estas reliquias. En otros casos los agricultores plantan los árboles; p. ej. muchas especies frutales y el aliso o jaúl (Alnus acuminata) en los potreros en las montañas de Costa Rica y Guatemala. También hay muchas especies nativas e introducidas que se regeneran naturalmente y mantienen poblaciones importantes en los campos agrícolas y potreros. Algunos nacen de semillas traídas por el viento, pájaros, ganado y otros herbívoros; otros rebrotan de tocones. Los productores deben ralear y manejar estas poblaciones en forma compatible con los cultivos y pastos que se producen en la finca.
¿Qué especies usar?
Los ejemplos de especies que encontramos como árboles dispersos son abundantes: el laurel (Cordia alliodora), el madreado (Gliricidia sepium) y la sipia (Leucaena salvadorensis) en las milpas de la zona seca del sur de Honduras; el laurel en las áreas de producción itinerante de hortalizas en la región de Turrialba, Costa Rica; el cedro amargo (Cedrela odorata) y pochote (Bombacopsis quinata) en las plataneras de la Isla de Ometepe, en el Lago de Nicaragua; el cedro dulce (Cedrela tonduzii) en las parcelas de papa y otras hortalizas en Pacayas, Costa Rica; el carbón negro (Acacia pennatula) en los potreros de zonas secas y frías de Estelí, Nicaragua; y en toda la región el guanacaste(Enterolobium cyclocarpum) y genízaro (Samanea saman) en potreros en áreas secas en la vertiente del Pacífico. Al momento de limpiar una milpa, los agricultores suelen dejar las plantas o tocones de aquellas especies que tengan valor para la producción de madera (Cordia alliodora, Swietenia spp.), postes (Gliricidia sepium y quebrachos-Lysiloma spp.) u otros productos. Por otro lado, Gliricidia sepium puede ser causante de amarillamiento del maíz que crece debajo, posiblemente debido a un efecto alelopático. El chaparro (Curatella americana) tiene hojas particularmente grandes y gruesas que cuando caen aplastan los cultivos tiernos que se establecen debajo.
Los ganaderos suelen dejar en medio de los potreros el genízaro (Samanea saman) y el guanacaste (Enterolobium cyclocarpum), ambas especies de copas amplias, que proporcionan frutos (en la época seca cuando no hay pasto) y buena sombra para los animales. En algunas ocasiones, los pobladores protegen los árboles de aceituno (Simarouba glauca) en medio de sus milpas, debido a la utilidad de sus frutos para la producción casera de jabón. A veces se encuentran árboles como el nance (Byrsonima crassifolia) y el mango en medio de las milpas y potreros, productos de la dispersión aleatoria de las semillas por humanos y animales, o porque constituyen remanentes de huertos caseros de hogares ya desaparecidos. En campos dedicados a la producción de maíz, arroz, hortalizas y otros cultivos que requieren plena exposición al sol, los agricultores prefieren árboles con copas pequeñas, abiertas y altas que permitan la entrada de luz lateral. Maderables con estas características incluyen a Cordia alliodora, Cedrela odorata, Colubrina spp., Gliricidia sepium, huasicucho (Centrolobium ochroxylum) y motacú (Scheelea princeps).
¿Cuándo se usan?: ventajas y desventajas
Los agricultores permiten la presencia de árboles en estas áreas por varias razones, las cuales pueden ser agrupadas en dos principales:
- para conseguir productos de utilidad o valor (p. ej., postes, madera, leña, forraje o frutas);
- para dar algún beneficio (servicio) para la producción agrícola o ganadera (p. ej., sombra para los animales o conservación de la humedad del suelo).
A veces los árboles no dan beneficios, o más bien estorban, pero el agricultor no tiene mano de obra o tiempo suficiente para eliminarlos, o no estorban lo suficiente para que valga la pena eliminarlos. El balance entre las ventajas y desventajas que los productores perciben de los árboles y por tanto, su disposición para mantenerlos y protegerlos, depende tanto de las condiciones naturales como de la situación de los agricultores.
La cercanía de mercados para madera y leña motiva a los productores a proteger los árboles dispersos en su finca. En zonas muy deforestadas, la escasez de leña, postes y otros productos maderables y no maderables del bosque, conduce a los agricultores a mantener más árboles dispersos en los campos agrícolas.
La conservación de la humedad del suelo es un aspecto clave del sistema Quezungual practicado en el occidente de Honduras, en el cual los árboles se mochan y el follaje cortado se usa para cubrir el suelo, pero sólo es de importancia en áreas con significativas deficiencias estacionales de humedad.
Ventajas
- Productos de utilidad o valor (sea para la subsistencia o para la venta), p. ej.
a) madera rolliza o para aserrar;
b) postes para cercar;
c) horcones, vigas u otros materiales para la
construcción rural;
d) leña;
e) forraje u otros tipos de alimento para animales;
f) abono verde o mulch;
g) frutas u otros alimentos para consumo humano
h) productos forestales no maderables (condimentos, medicinales, etc.).
- Provisión de servicios, por ejemplo:
a) sombra y protección para animales;
b) conservación de humedad (para cultivos y pastos);
c) enriquecimiento del suelo;
d) rompevientos;
e) estética;
f) protección de fuentes de agua.
Desventajas
- producción de sombra que atrasa o impide el desarrollo de los cultivos o pastos;
- concentración del agua de la lluvia en gotas o chorros en las hojas, que dañan los cultivos tiernos debajo de ellos;
- daños a los cultivos tiernos por hojas gruesas que se les caen encima;
- atracción de rayos;