Árboles de sombra en plantaciones de cultivos perennes
- Autor/a de la tecnología
- J.Beer, M.Ibrahim, E.Somarriba, A.Barrance, R.Leakey
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 239-240-241 pág.
- Código de ficha
- 700027
Los cultivos perennes más comunes de América Central, café y cacao, están cultivados bajo sombra, con la excepción de algunas plantaciones de café manejados en sitios óptimos y/o con manejo intensivo con altas aplicaciones de agroquímicos. El potencial productivo del estrato de la sombra es generalmente subutilizado, razón por lo cual estas plantaciones ofrecen una excelente oportunidad de diversificación con árboles comerciales.
Manejo de árboles de sombra en plantaciones de cultivos perennes
Cada especie de sombra debe tener un manejo diferenciado del resto de las especies que se utilizan para dar sombra al cultivo, según:
- la fisiología del cultivo asociado y sus necesidades microclimáticas;
- la fenología de la especie de sombra;
- el clima y suelo local;
- las características de crecimiento del árbol de sombra y su tolerancia a podas;
- las percepciones de los agricultores sobre las diferentes especies de sombra y cultivos asociados.

Cafetales con árboles de diferente arquitectura y fenología: a) copas angostas o abiertas; b) copas mixtas.
Por ejemplo, consideremos el caso de una plantación de cacao con 1100 plantas por ha, suelo moderadamente fértil y buen manejo agronómico, que funciona óptimamente con:
i) un nivel promedio de sombra por debajo del 50%; y
ii) con poca sombra (digamos 20%) durante la floración principal del cacao y durante los meses de elevada nubosidad y elevada humedad relativa del aire (la humedad favorece el desarrollo de las enfermedades fungosas que atacan al cacao).
Estas condiciones de sombra óptimas se pueden obtener con doseles de sombra de diferente diseño; por ejemplo, con un dosel monoespecífico de Inga edulis o con un dosel estratificado de Erythrina poeppigiana plantado y Cordia alliodora de regeneración natural. Si el diseño del dosel es diferente, el manejo de las especies debe serlo también para obtener el patrón de sombra deseado. Así, podemos podar Erythrina poeppigiana
2-3 veces e Inga edulis solo una vez por año. De esta forma manipularemos las densidades y patrones de plantación de cada especie, seleccionaremos especies maderables que pierden el follaje en los meses en que el cacao necesita mucha luz, etc. Por el contrario, debemos evitar imponer un mismo ritmo de podas pues favorecerá a unas especies y afectará desfavorablemente a otras. En maderables, la selección de la especie (forma de su copa, densidad del follaje, fenología, etc.) y su manejo (espaciamiento inicial, arreglo de plantación, raleos), son vitales para mantener la sombra de cultivos perennes como café y cacao dentro de niveles aceptables.

Raleos
El diseño de los raleos de los árboles de sombra en plantaciones de cultivos perennes es uno de los aspectos críticos del sistema y debe considerar la mortalidad natural de las especies y responder a estas preguntas:
¿Cuántos ralear?: En maderables, el número a mantener puede manipularse sólo dentro de márgenes muy estrechos, ya que la densidad inicial típica (generalmente < 300 árboles/ha) es cercana a las densidades finales recomendadas para plantaciones puras de maderables: p. ej., de 150 a 200 árboles/ha para Cordia alliodora; de 80 a 100 árboles/ha para Terminalia ivorensis y unos 100 a 150 árboles/ha para Tabebuia rosea. Las necesidades de luz del cultivo dependen del sitio (el clima y la fertilidad) y del manejo (la densidad e intensidad del manejo del cultivo), pero siempre exigirán la reducción del número de árboles por debajo de esas cifras. No podemos recomendar una densidad óptima para cada especie maderable asociada con cultivos perennes, pero podemos ver ejemplos para Cordia alliodora, Tabebuia rosea y Terminalia ivorensis. Un estudio de diferentes densidades de Cordia alliodora como sombra de café, mostró que la densidad final no debe exceder los 100 árboles/ ha. También, a manera de ejemplo, sugerimos las siguientes densidades finales de maderables plantados en cacao:
a) de 50 a 60 árboles/ha para Terminalia ivorensis;
b) de 120 a 140 árboles/ha para Cordia alliodora;
c) de 100 a 120 árboles/ha para Tabebuia rosea. Al fijar estas densidades se consideran los siguientes criterios:
a)por las anchas copas de Terminalia ivorensis, el denso follaje de Tabebuia rosea, y por el hecho de que Terminalia ivorensis produce más sombra que Cordia alliodora (de copa estrecha y rala), se debe ralear Terminalia ivorensis y Tabebuia rosea con mayor intensidad;
b)los notorios problemas de mortalidad regresiva en Terminalia ivorensis y los virtualmente inexistentes problemas de mortalidad en Tabebuia rosea, aconsejan ralear en Terminalia ivorensis de forma más conservadora que en Tabebuia rosea; y
c) los cacaotales adultos requieren menos del 50% de sombra.
¿Cuándo ralear?: Los agricultores temen dañar el cacao o el café durante el aprovechamiento de árboles grandes y no les gusta ralear árboles medianos que aún no son comercializables. Por ello debemos ralear temprano y llegar pronto a la densidad final del turno.
¿Cuáles árboles eliminar?: En maderables, se eliminan primero los males formados, enfermos y con pobre crecimiento (raleo selectivo). Sólo se eliminan árboles buenos por consideraciones de espaciamiento y sombreamiento para los cultivos. A diferencia en el caso de árboles de "servicio" (p. ej., Erythrina poeppigiana e Inga spp.) se puede utilizar raleos sistemáticos (en los que se selecciona árbol por medio o línea por medio sin importar la forma de los árboles), dado que el único objetivo es el mantenimiento de una sombra uniforme. Los raleos de árboles de servicio, se pueden hacer anillándolos y/o envenenándolos. Sin embargo, se recomienda ralear con motosierra, seguido de la eliminación continua de los rebrotes del tocón, debido a los daños al cacao por la caída de ramas muertas, riesgos personales y la toxicidad de muchos arboricidas. El raleo y especialmente el aprovechamiento de árboles maderables puede dañar los cultivos perennes asociados. Sin embargo, con buena planificación se puede evitar la mayoría de estos daños.
¿Cómo reducir daños al cultivo perenne al ralear o aprovechar árboles maderables de sombra?
a) Cortando los árboles en años de malos precios del cultivo perenne, pues las consecuencias económicas del daño son menores (¡y es cuando hay más necesidad de ingresos alternativos!).
b) Seleccionando los sitios (p. ej., linderos) donde se va a establecer los maderables, pensando en las posibilidades para luego tumbar los árboles hacia caminos o espacios no plantados (esto además reduce los costos de extracción).
c) Cortando árboles inmediatamente después de la cosecha principal del café o cacao, y antes de la poda anual del cultivo perenne para luego "reparar" con la poda del cultivo el daño causado por la tumba y extracción de los árboles.
d) Seleccionando especies maderables con copas pequeñas y de poca ramificación, ya que la mayoría del daño al cultivo lo causan las copas de los árboles. Además, tumbando especies caducas después de la caída anual de las hojas (cuando la copa es más liviana).
e) Desramando los árboles con machete antes de cortarlos.
f) Para reducir el daño a los cultivos asociados durante la caída, los árboles a cortar (especialmente los maderables) se deben amarrar de sus vecinos inmediatos.
g) En terrenos inclinados (común en cafetales) tumbando hacia arriba para que caiga con menos fuerza sobre el cultivo.