FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

Árbol de madresal (Avicennia bicolor.)

Autor/a de la tecnología
A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Documento fuente
Descripciones de especies de árboles nativos de América Central; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 379-380 pág.
Código de ficha
700161

Descripción de la Tecnología:

Sinónimos:

Nombre común:
curumo blanco (HO); madresal (ES); mangle gateador (PA); mangle salado (PA); palo de sal (Guanacaste-CR)
Usos: construcción, leña insecticida,

Otros usos:

Usos y manejo en finca:
El principal uso de este árbol es su leña. En la zona sur de Honduras se usa además para construcción y como repelente para insectos, aunque en general la madera de esta especie de mangle raramente se usa para construcción en otros lugares, pues se prefiere la de Rhizophora mangle en su lugar.

Sistemas de finca
El mangle se aprovecha del bosque natural, por lo que el único manejo recomendado es el fomento de la regeneración natural. También se puede emplear para protección de costas, como se ha hecho en Florida y Hawai (EEUU). Puede utilizarse como alimento y protección de vida silvestre.

Mercadeo y oportunidades:
El consumo de madera de manglares en la zona sur de Honduras en los años 1986-1995 fue en promedio de 2243 m3 de leña, 285 m3 de corteza y 770 m3 de madera. El consumo de leña es alto en la zona debido a que la casi todos los hogares utilizan leña proveniente del manglar y también las industrias salineras, que utilizan de 500-700 m3 al año. Sin embargo, en este caso tan solo el 10% proviene del manglar. La leña proviene de Rhizophora mangle, Avicennia germinans, A. bicolor y Conocarpus erectus. La madera usada para construcciones proviene de R. mangle, así como el 90% de la corteza para las industrias de curtiembre. El proceso de extracción de la corteza es rudimentario y se hace a partir de árboles de 30 cm. El descortezado se hace con azuela, con cortes de 1 m de longitud y ancho variable, casi siempre en semicírculo. Cada conchero puede extraer de 3-5 quintales al día. La problemática del manejo sostenible del manglar en el Golfo de Fonseca se debe a los conflictos con los pescadores y madereros, productores de sal y camarón y los ambientalistas. Al parecer, la conversión de extensas áreas a fincas camaroneras no han perjudicado a R. mangle, ya que estos bosques están ubicados en zonas muy ácidas (pH<5) y permanecen anegados 12 horas diarias, dificultando la producción del camarón. Sin embargo, los bosques de A. bicolor, A. germinans y Laguncularia racemosa sí se han visto afectados. En un estudio en Barra de Santiago hecho por el MARN y la DGRNR de El Salvador se concluyó que el manglar por sí solo no era capaz de satisfacer la demanda anual de leña y otros productos maderables, poniendo en peligro el recurso de continuar la explotación de modo no sostenible. Comparado con otras especies de mangle, A. bicolor era la preferida en la zona para costaneras (5 cm diámetro x 5-7 m de largo) junto con R. mangle. Para los cuartones (10 cm x 4-6 m) y las vigas (15-20 cm x 6-12 m) no se mostró ninguna preferencia de entre las especies de R. mangle, L. racemosa, A. germinans y A. bicolor.

La madera:
La leña y la corteza arden bien, incluso recién cortadas. Se raja fácilmente y es muy dura y pesada (0.7-1.0). El contenido calórico es muy alto (4000-4300 kcal por kg). Produce pocas cenizas. El carbón producido a partir de mangle es excepcional, arde parejo, proporciona un calor intenso y no produce chispas.

Silvicultura:
Los bosques apenas requieren manejo, aparte del fomento de la regeneración natural y la conservación mediante un aprovechamiento sostenible. La plantación no es necesaria, pues la regeneración natural es muy exitosa y las plántulas crecen muy rápido. Semilla: La semilla no requiere ningún tratamiento previo. Propagación: En casos de protección de costas, conservación de manglares o fomento de regeneración natural, la siembra directa es el método más fácil para la propagación ya que produce éxitos del 90% habitualmente, aunque también se ha usado con éxito el acodo aéreo. Manejo: es poca la necesidad de competir con malezas, ya que son muy pocas las especies leñosas que pueden sobrevivir en dichas condiciones de fango y salinidad. Sin embargo, el helecho Achrostichum aereum invade rápidamente las áreas que han sido recientemente taladas e impide la germinación y la repoblación del área por el manglar de modo natural. Turno y crecimiento: es una especie de crecimiento muy rápido. En un estudio llevado a cabo por el MARN y la DGRNR de El Salvador en Barra de Santiago se ha podido evaluar con bastante precisión el crecimiento anual de varias especies en un manglar de 16 años de edad. La edad se conoce con exactitud porque un huracán había arrasado completamente el lugar 16 años antes. Los valores promedio medidos para una densidad de 1700 árboles/ha fueron de 14.4 cm DAP, 12.3 m de altura y un volumen estimado de 204 m3/ha.

Distribución:
Podemos encontrarlo desde Chiapas en México hasta Colombia. Se encuentra en el Golfo de Fonseca (El Salvador, Honduras y Nicaragua), junto con R. mangle, A. germinans, L. racemosa y C. erectus. Se asocia a la orilla de esteros en suelos estables y elevados con inundación por aguas salobres solo en el periodo de lluvias. Las densidades varían entre 27 a 60 árb./ 0.1 ha. En Nicaragua se encuentra en Chinandega, León y Rivas. En Costa Rica se encuentra en la costa del Pacífico, como p.ej. en el P.N. Santa Rosa en Guanacaste. En Panamá se encuentra al menos en los departamentos de Coclé, Darién y Panamá.

Descripción:
Árbol de porte pequeño, con copa irregular. Su corteza es blanquecina o café-grisáceo claro (en contraste con la café grisáceo oscura de Avicennia germinans). Las hojas son elípticas, de haz brillante y totalmente sin pelos, característica con la cual se puede diferenciar de A. germinans, ya que esta tiene cristales en el haz y el envés. El envés sí es algo velloso y generalmente está cubierto por cristales de sal. La inflorescencia es una panícula terminal o axilar de flores blancas y sin pelos. El fruto es una cápsula redondeada y lisa. Tiene unas raíces verticales, esponjosas, que se proyectan sobre el fango, absorben el aire y ventilan el sistema radicular de soporte.