FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

Árbol de Bálsamo

Autor/a de la tecnología
Salvatruchos
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Código de ficha
700066

Descripción de la Tecnología:

Nombre común: Bálsamo

Nombre científico: Myroxylon pereirae (Royle) Klotzch

Familia: Papilionaceae

 Foto: Arbol de balsamo

Este es un árbol apreciado desde la época prehispánica. La población indígena conocía sus propiedades curativas, y es posible que lo utilizaran como incienso para sus rituales.

En la época colonial la resina era muy apreciada por los españoles y se exportaba de El Salvador hacia España por el puerto de Acajutla; vía del Perú, en Sur América, de donde tomó erróneamente su nombre de "bálsamo del Perú", siendo evidente que este árbol no crece en esa latitud. Es nativo y se encuentra desde México hasta Panamá, aunque la mayor producción y exportación de su resina corresponde a El Salvador. Por sus cualidades botánicas, medicinales y comerciales, el 26 de junio de 1939, junto al maquilishuat, mediante Decreto Ejecutivo, fue declarado Árbol Nacional de la Republica de El Salvador.

Este majestuoso árbol, que por sus características y bondades despertó la curiosidad de los navegantes europeos, crece de forma silvestre, especialmente en las montañas del sur de los departamentos de Sonsonate y La Libertad, región conocida como la cordillera del Bálsamo. Su tronco cilíndrico se eleva hasta una altura de 30 metros, de hermoso ramaje, hojas pequeñas, lanceoladas, lustrosas y alternadas, de color verde oscuro; de flores blancas, pequeñas, en racimos axilares o terminales; florece entre febrero y marzo. Su fruto es una legumbre en forma de vaina que parece ala, con una semilla en uno de los extremos, de donde se extrae una resina negruzca.

Su corteza áspera, oscura, exuda una savia de color negro, que se somete a un proceso de cocimiento para obtener el bálsamo puro, comercializado con el nombre de "bálsamo negro". El bálsamo es usado en medicina, especialmente en el tratamiento de las enfermedades de las vías respiratorias y de la piel; en cosmética para elaborar jabones, perfumes y cremas. Desde la época colonial se emplea en los servicios regionales para la preparación del "crisma" o aceite consagrado.

La madera es muy fina, de consistencia dura, pesada, compacta, de color pardo o rojizo oscuro, y muy durable; usada para durmientes de ferrocarril, para elisés de alto o bajo relieve, trapiche e instrumentos de labranza; y, como lo refiere el cronista Diego García de Palacio, en sus Cartas de Relación, es excelente para la construcción.