FUNDESYRAM
Manejo Pecuario

Aparato reproductor de la gallina

Autor/a de la tecnología
Roberto García Trujillo, Juan Berrocal, Laura Moreno, Gisela Ferrón
Institución que la publica
Secretaría General Técnica
Documento fuente
PRODUCCIÓN ECOLÓGICA DE GALLINAS PONEDORAS · 22-23-24 pág.
Código de ficha
400281

Reproducción
En las gallinas la maduración sexual ocurre entre los 150-160 días de edad (21-23 semanas). Su aparato reproductor es impar, pues solo se desarrolla el ovario izquierdo que se sitúa en la parte central del cuerpo, entre la porción terminal de los pulmones y el borde anterior del riñón izquierdo.

El aparato reproductor está formado por dos partes esenciales, el ovario y el oviducto. En el ovario se encuentran los folículos, que en una pollita puede contarse hasta 4.500. Los folículos maduran paulatinamente a lo largo de la puesta y la vida de la gallina. Cuando están totalmente maduros, amarillos, y tiene el tamaño de la yema del huevo, pasa al oviducto donde termina de formarse el huevo.

El oviducto está formado por cuatro partes (infundíbulum, mágnum, istmo y útero). El folículo desarrollado (yema) cae en el infundíbulo donde termina de formarse la membrana vitelina, en el mágnum ocurre la secreción de las proteínas del albumen, seguidamente en el istmo se forman las membranas que recubren el albumen, y en el útero ocurre la hidratación del albumen y la formación de la cáscara. Durante la puesta del huevo una porción vaginal del oviducto se proyecta al exterior a través de la cloaca, con lo cual el huevo se pone limpio. Finalmente, la cutícula que envuelve a la cáscara se endurece al contacto con el aire y evita de esta forma que puedan penetrar bacterias en el interior del huevo.


Aparato reproductor de la gallina

La formación del huevo sigue un patrón cíclico que dura por término medio entre 24 y 26 horas, desde la ovulación hasta que el huevo es expulsado por la cloaca, no coincidiendo dos huevos dentro del oviducto, debido a que siempre hay un retraso de 20 a 30 minutos entre puestas. Este fenómeno se repite cíclicamente, permitiendo que una gallina ponga un huevo diario durante 3, 4 ó 5 días, e incluso puede ser mayor. A este conjunto de días consecutivos de puesta se le denomina serie de puesta. Una vez transcurrida una serie de puesta la gallina deja de poner entre 2 y 3 días, denominándose a estos días, periodo de descanso o pausa (Caravaca y col. 2003).