Agroecosistemas diversificados y de manejo de Plagas
- Autor/a de la tecnología
- José Mª Egea Botánica Facultad de Biología Universidad de Murcia Campus de Espinardo 30100. Murcia; Julio C. Tello Producción Vegetal Escuela Técnica Superior Universidad de Almería La Cañada de San Urbano 04120. Almería; Miguel Ángel Altieri Dpto. de Control Biológico Universidad de Berkeley California.
- Institución que la publica
- Universidad de Murcia · España
- Documento fuente
- Agroecología, volumen 5, Año 2010 · 15 pág.
- Código de ficha
- 300606
Descripción de la Tecnología:
Objetivo:
Descripción General:
Es ampliamente aceptado que ciertos tipos de diversidad en los agroecosistemas, confiere una estabilidad a largo plazo de las poblaciones de insectos presentes, probablemente porque en agroecosistemas complejos existe una variedad de parasitóides y depredadores disponibles para suprimir el crecimiento potencial de las poblaciones de especies plagas (Altieri y Nicholls 2003).
La diversificación de agroecosistemas resulta generalmente en el incremento de oportunidades ambientales para los enemigos naturales, y consecuentemente en el mejoramiento del control biológico de plagas. La amplia variedad de arreglos vegetacionales disponibles en forma de policultivos, sistemas diversificados de cultivomalezas, cultivos de cobertura, setos, corredores etc., conservan enemigos naturales al asegurarles una serie de requisitos ecológicos como acceso a hospederos alternos, recursos alimenticios como polen y néctar, hábitats para hibernación y microclimas apropiados (Altieri 1994, Altieri y Nicholls 2004).
Lo que es clave para alcanzar regulación biótica, es la diversidad selectiva y su función en el agroecosistema y no una colección de especies al azar (Dempster y Coaker 1974). Es claro que la composición de especies es más importante que el número de especies "per se" y que hay ciertos ensamblajes de plantas que ejercen papeles funcionales claves mientras que otros grupos de plantas no. Aparentemente, las características funcionales de las especies componentes son tan o más importantes que el número de especies El desafío está en identificar los ensamblajes correctos de especies que, a través de sus sinergias, proveerán servicios ecológicos claves tal como reciclaje de nutrientes, control biológico de plagas y conservación de suelo y agua. La explotación de estas sinergias en situaciones reales requiere del diseño y manejo de los agroecosistemas basado en el entendimiento de las múltiples interacciones entre suelos, plantas, artrópodos y microorganismos. La idea es restaurar los mecanismos de regulación natural adicionando biodiversidad funcional dentro y alrededor de los agroecosistemas (van Emden y Williams 1974).
La mayor limitante para promover el uso de agroecosistemas ricos en especies, es que estos son difíciles de manejar. El mayor desafío al manejar un sistema sucesional consiste en aprender a introducir perturbaciones de forma que estimulen la productividad del sistema por un lado, y provean resistencia al cambio y la variación por el otro. Esto se puede lograr de varias maneras, dependiendo de las condiciones ambientales locales, la estructura de los ecosistemas naturales maduros normalmente presentes, y la posibilidad de mantener las modificaciones en el largo plazo.
La razón obvia es que el beneficio de los agroecosistemas complejos es de bajo riesgo, si una especie es atacada por una enfermedad, o plagas o el clima, la otra especie está disponible para llenar el vacío y mantener la plena utilización de los recursos. Así, hay potenciales beneficios ecológicos al tener varias especies en el agroecosistema: crecimiento compensatorio, plena utilización de los recursos y de nutrientes, y protección contra plagas (Ewel 1999).