FUNDESYRAM
Manejo de Suelo y Agua

Acequias a desnivel, zanjas de drenaje

Autor/a de la tecnología
Bustamante. B
Institución que la publica
Secretaria de Agricultura y Ganadería · Honduras
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
100004

Breve descripción de la tecnología
Las acequias a desnivel son zanjas o canales de forma trapezoidal construidas a desnivel en dirección transversal a la pendiente. La finalidad de la acequia es en primer lugar el drenaje de agua en exceso. En lugares con altas precipitaciones y en suelos de baja infiltración las acequias a nivel han causado problemas de sobre saturación del suelo. Por esto, un desnivel a 1% permite el drenaje de la zanja. Las zanjas a desnivel requieren de desagües al lado del campo para evitar la formación de cárcavas. En segundo lugar, la acequia contribuye a la conservación de suelo en combinación con camellones, barreras vivas y otras tecnologías dividiendo la parcela en pendientes cortas.

La distancia entre acequias depende de la pendiente. Combina bien con otras tecnologías que mejoran la infiltración en el terreno mismo o con tecnologías que mejoran la fertilidad del suelo. Las acequias se pueden hacer con apoyo de la tracción animal: En pendientes hasta un 15%, se puede utilizar el arado de vertedera con bueyes, en pendientes de 15-25%, se recomienda el uso de un buey o caballo.

La tecnología se puede utilizar en todas las altitudes. Las acequias a desnivel se construyen en zonas húmedas y tienen el objetivo principal de mejorar la infiltración de agua, permitiendo al mismo tiempo el drenaje de aguas excedentes. Se recomienda dividir la zanja con tabiques para limitar la evacuación de agua a aguas excedentes. Esta estructura se recomienda para zonas con lluvias fuertes, pero con alto riesgo de canícula. En este caso, se deben de construir las acequias más profundas y de hacer un camellón en el lado inferior para incrementar la cantidad de agua retenida y para reducir el riesgo de desagües a las parcelas.

Condiciones ecológicas de la finca o parcela:

  • En suelos arcillosos de baja infiltración se deben hacer acequias más profundas. En suelos arenosos es mejor estabilizar los taludes de la acequia con barreras viva.
  • La construcción de acequias suficientemente profundas se dificulta en suelos muy superficiales. Existe el riesgo que se llenen rápidamente durante lluvias fuertes y se formen cárcavas donde el agua desborda el lado inferior de la zanja. Si se construyen en suelos superficiales hay que reducir la distancia entre ellas.
  • En suelos de baja infiltración existe el riesgo que el agua desborde la zanja, o que las zanjas drenen demasiada agua del campo. En estos casos, es importante hacer acequias más profundas, construir tabiques en la zanja y combinar las acequias con otras tecnologías de conservación de suelos y agua, que mejoren la infiltración en la superficie de la parcela.
  • Las acequias a desnivel permiten drenar aguas excedentes del campo. En este caso, se debe asegurar que se organice entre vecinos un sistema de desagüe que evite la formación de cárcavas.
  • La construcción de acequias es difícil en suelos muy pedregosos. En suelos moderadamente pedregosos se pueden construir camellones de piedras en el borde superior de la zanja para reducir la entrada de sedimentos, sin embargo, una barrera muerta de piedras en la cual se taponan los orificios entre las piedras, impedirá el paso del agua y puede disminuir la contribución de la zanja.
  • La construcción de acequias requiere de bastante mano de obra. Se justifica solamente en pendientes fuertes, donde se debe combinar con obras de conservación de suelos, para retener el suelo en la parcela y reducir la entrada de suelo en la zanja. .