FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Acaro del coco

Autor/a de la tecnología
Ing. Medardo Lizano
Institución que la publica
MAG, IICA, · El Salvador
Documento fuente
GUÍA TÉCNICA DEL CULTIVO DE COCO · 31-32 pág.
Código de ficha
300837

Ácaro del cocotero
Descripción. El ácaro del cocotero Eriophyes guerreronis Kefer en estado adulto mide cerca de 220 micras de largo por 45 de ancho, su forma es alargada, es de color cremoso traslúcido y posee dos pares de patas, junto a la región de la cabeza, el aparato bucal, presenta pequeños estiletes con los que succiona los líquidos para alimentarse.

Biología y hábitos. Las hembras fecundadas ovipositan huevecillos de apenas 10 micras en las brácteas de las flores femeninas y en frutos muy pequeños de cocotero. Las larvas tienen patas, que facilitan la capacidad de moverse y alimentarse. La duración de su ciclo biológico desde huevecillo hasta la muerte del adulto varía de 10 a 14 días aproximadamente. Los ácaros se dispersan por medio del viento, por el agua o por sí solos, forman colonias en las brácteas de donde se alimentan, reproducen y complementan su ciclo biológico. Conforme la nuez crece hasta alcanzar un diámetro de 20 cm, las poblaciones de ácaro declinan y pocos se encuentran bajo las brácteas.

Daño. El ácaro del cocotero por su pequeño tamaño, vive en espacios reducidos y coloniza los cocos tiernos, penetrando entre cépalos.

Durante el primer mes de crecimiento del fruto, las brácteas se encuentran fuertemente comprimidas impidiendo la entrada del ácaro, pero cuando el fruto crece se produce suficiente espacio entre las brácteas para que penetre el ácaro y se alimente de la superficie meristemática del fruto (Howard y Abreu- Rodríguez, 1991: En Howard, et. al. 2001).

El primer síntoma del ataque es una mancha triangular blanquecina con la base al nivel de los pétalos, suficiente para afectar significativamente el desarrollo del fruto, ya que si las condiciones ambientales son de escasa humedad relativa y poca humedad del suelo, las grietas microscópicas causadas al alimentarse pueden causar la caída del fruto impedir su desarrollo normal, quedando deformes o momificados con la consecuente disminución de la copa. El coco para venta como fruta llega a perder su valor comercial.

Este ácaro causa pérdidas del 10-30 por ciento de la producción (Hall y Espinosa, 1981. En: Domínguez. 1999), su presencia en las plantaciones puede identificarse por los manchones oscuros y fisuras en la epidermis del coco. Debido a las lesiones que provoca, se le conoce comúnmente como “ roña del cocotero”, (Ver figura 8). El ácaro también puede atacar plantas jóvenes y en vivero.

El control biológico se ha intentado mediante el uso del hongo Hirsutella thompsonii, pero la experiencia práctica es nula.