FUNDESYRAM
Insumos Orgánicos

Abonado con guano (estiércol) de cabra

Autor/a de la tecnología
Ana Corral, Juan Martín, Juan Pablo Díaz, Juana Barrientos
Institución que la publica
SAGPyA · Argentina
Documento fuente
Abonado con guano de cabra · 1 pág.
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
200001

El agregado de guano (estiércol) de cabra convenientemente descompuesto, permite mejorar la estructura y fertilidad de parcelas con suelos agotados. Este debe ser aplicado un mes antes de la siembra.
La utilización del guano (estiércol) de cabra contribuye a solucionar problemas de fertilidad y estructura en suelos empobrecidos, demasiado laboreados, que son sometidos anualmente a cultivos de maíz y cucurbitáceas, y que presentan, además, un grado variable de erosión hídrica y encostramiento superficial.
Esta técnica mejora las condiciones de fertilidad y estructura de los suelos mediante el aporte de materia orgánica en los cercos; estos son superficies de terreno de 0,5 a 4 ha, cerradas perimetralmente con ramas y utilizada por las familias para el autoconsumo.

procedimiento de uso

El guano (estiércol) de cabra debe descomponerse de 3 a 5 semanas antes de su uso. Cuando el abono está descompuesto tiene olor y color de tierra fértil; entonces se carga en carretones de madera. En el cerco se debe agregar alrededor de un mes antes de la siembra de verano. Lo esparcen de dos a cuatro personas con pala o baldes de 20 litros, tratando de distribuir uniformemente el material sobre la superficie del suelo. Lo ideal es lograr una cobertura de 1-2 kg/m2, que significan 10-20 t/ha. Posteriormente se efectúa la incorporación o mezcla del abono con el suelo para evitar que se pierda calidad por exposición al ambiente y favorecer su mayor descomposición en contacto con la microflora y microfauna del suelo. Esta tarea se puede realizar con una rastra de púas tirada por animales. Si se incorpora con arado, se debe hacer una mezcla poco profunda a fines de que el abono esté al alcance de la planta.

Contexto de uso

La técnica es utilizada actualmente por aproximadamente 85 familias campesinas de los Dptos. Guasayán y Río Hondo, Santiago del Estero, Argentina.
Los sistemas campesinos de la zona son ganaderos-forestales, con presencia de producción agrícola destinada principalmente al autoabastecimiento. La actividad ganadera se orienta mayoritariamente a la producción caprina y en menor grado a la vacuna; además, existe aprovechamiento forestal del monte nativo para la producción de postes y carbón. Los sistemas se complementan con la producción de huertas y cultivos tales como maíz, cucurbitáceas poroto destinados al autoconsumo. La zona se halla localizada en el Parque Chaqueño Semiárido. El clima es de tipo semiárido con precipitaciones promedio anuales de 550 mm. Los suelos son poco desarrollados y la vegetación es típica del parque chaqueño. Los recursos naturales se encuentran bastante deteriorados por la tala y el sobrepastoreo, por lo que se observan diferentes grados de erosión hídrica.

Desempeño

La tecnología ha producido un incremento en los rendimientos de los cultivos, por ejemplo en parcelas de productores de Río Hondo, el maíz rindió 1.500 kg/ha sin guano, y 3.600 kg con el abonado. En otra área donde se registraron mayores precipitaciones y con suelos más ricos, sin guano se obtuvieron 4.000 kg y con el abonado, 6.700 kg. Esto con 2 kg/m2 de abono. Las evaluaciones realizadas por las familias destacan la seguridad de cosecha que brinda la práctica, aun en condiciones de sequía, por incremento de la retención de humedad del suelo; destacan también el color más verde de las plantas y la menor dureza de los suelos. Como inconveniente señalan la elevada demanda de mano de obra para ejecutar esta técnica.
Los sistemas tradicionales consistían en dejar descansar los suelos agotados y sembrar en otra parte del mismo cerco. La incorporación de rastrojos es variable, ya que muchas familias hacen pastorear los cercos en épocas invernales cuando suele faltar comida en el monte, dejando así un remanente escaso de material vegetal para ser incorporado. En superficies pequeñas como huertas o parcelas frutales, algunas familias colocan mantillo de monte (capa superficial del suelo). Otra técnica es el desmonte de nuevos sectores y el traslado de los cercos a esos lugares, dejando abandonado o en descanso los cercos viejos. En la actualidad estas prácticas coexisten, no obstante los resultados favorables obtenidos con la implementación de la propuesta. Esto representa un desafío para seguir reflexionando con las comunidades en torno a cuáles son las percepciones que llevan a que una práctica sea difundida y apropiada.
La principal ventaja del abonado es que su uso frecuente favorece la estructuración del suelo, lo que incrementa la retención de humedad y aumenta su estabilidad frente a fenómenos erosivos; además, el guano (estiércol) tiene un bajo costo por ser un producto residual de la actividad productiva.

Desventajas:

Como desventaja se menciona el elevado uso de mano de obra que demanda.

Costo

La totalidad de los insumos y herramientas o implementos utilizados en esta práctica son prediales. Se necesitan una zorra, dos mulas de tiro y palas. Se puede proveer la alimentación de los animales de tiro con productos provenientes del interior de los sistemas o provenientes del mercado. La monetarización de estos bienes es relativa, ya que éstos se hallan presentes en casi la totalidad de los sistemas productivos de las familias, más allá de si adoptan o no esta técnica.
La incorporación de la práctica no demanda preparación. La limpieza del corral se lleva a cabo en 1 ó 2 horas por día; el esparcido del abono se realiza en alrededor de 2 días por ha con cuatro personas (8-10 jornales/ha año). La incorporación se realiza en un jornal, una vez por año, antes de la siembra de verano.
Se requieren una a dos capacitaciones técnicas, donde se trabaje sobre características y ventajas del abonado, preparado del guano (estiércol) de cabra, dosis de aplicación y práctica de aplicación.

Resultados esperados

Se espera un mayor rendimiento y seguridad de cosecha en el cerco, mayor volumen de rastrojo para ser pastoreado o incorporado al suelo, aumento de la fertilidad y estructura del suelo, reciclado de nutrientes por recirculación de residuos dentro del propio sistema y mayor limpieza de corrales, que influye en una mayor sanidad de la majada. La tecnología tiene un importante potencial para mejorar el ingreso destinado principalmente al autoconsumo. Sobre la base de los incrementos de rendimiento observados en maíz, se puede estimar una mejora del ingreso por autoconsumo del orden de los 2.000 a 2.700 kg de producto por hectárea. Produce un efecto social positivo.
La obtención de una cosecha es de vital importancia para las familias, dado que representa una tranquilidad para afrontar los ciclos productivos de autoconsumo predial que se generan hasta la próxima cosecha. El indicador más directo es el rendimiento del cultivo. Otro indicador relativo puede ser la mejora en la condición corporal de los animales durante el invierno, debida a la disminución de la incidencia de parásitos que se produce al haber menos guano (estiércol) en el corral. Podría aprovecharse, además, para sembrar superficies menores de terreno, dado el incremento potencial de rendimientos, lo que redundaría en una menor demanda de jornales para siembra, cultivo y cosecha.
Esta tecnología no produce efecto adverso sobre el ambiente, por el contrario produce un efecto positivo. Mejora la aptitud de los suelos para su cultivo a través del aporte de materia orgánica, disminuye la erosión y favorece indirectamente la utilización sucesiva del mismo cerco en detrimento de desmontes nuevos.

Adaptación

La tecnología es aplicable en todos aquellos casos de sistemas productivos mixtos de cría de ganado y agricultura. Su principal limitante es la demanda de mano de obra, que limita su aplicación en grandes superficies. Del total de familias que han incorporado la tecnología, 283 familias lo han hecho en superficies de menos de 1 ha y sólo 85 familias en predios de 1 ha o más. Se podría reflexionar acerca de la real dimensión de esta desventaja dado que es un evento que tiene lugar una vez al año, previo a la siembra, y las múltiples ventajas de su implementación. Otra desventaja percibida es que los efectos del abonado pueden no ser inmediatos.

Institución

Si bien es una técnica conocida, Be. Pe. acompaña a familias campesinas que experimentaron y que ahora la promueven. La institución difunde la tecnología mediante talleres, intercambios de tipo “campesino a campesino” y mediante cartillas. En Be. Pe. esta experiencia fue desarrollada desde el área de Agroecología y Socioeconomía Popular, por el Equipo Territorial de Santiago del Estero con la coordinación de la Ing. Agr. Ana Corral y la participación del Teco. Agr. Juan Martín y las familias de la zona de trabajo. Hoy los encargados de acompañar estas experiencias son el Ing. Agr. Juan Pablo Díaz y la Ing. Agr. Juana Barrientos.